el teleteatro


El teleteatro es el primer género televisivo visto por los colombianos. Dadas las condiciones de la televisión en directo, que marcó el ritmo de producción en los primeros años de la televisión, el Teleteatro encontró el ámbito perfecto para establecerse. Dos procedencias tendría el Teleteatro por sus características; La primera relacionada con el teatro, pues al ser transmitido en directo era asimilado a este, así como por los tiempos de duración, la adaptación de libretos de grandes obras de la literatura y del teatro. Y la segunda procedencia serían las Radionovelas, que con el manejo de la ficción, darían origen a la creación de historias para el teleteatro. La conjunción de estas, teatro y radionovela, darían paso a la consumación de teleteatro, que además conjugaba a las personas más prominentes del teatro y de la radio, que aunaban esfuerzos y produjeron inolvidables imágenes que han quedado en el recuerdo de los colombianos.

El teleteatro sería un genero de increíble acogida, su tiempo en la televisión sería intenso y muy corto, pues fue solo durante la década de los 50’s que el teleteatro estaría en las pantallas de los colombianos. Solo 10 años de historia que han quedado en la memoria del país.
Las principales producciones de Teleteatro durante los cincuenta fueron: El cartero del Rey de Rabindranath Tagore; Espectros de Visen; Todos los hijos de Dios tienen alas de Eugene O´Neill; El matrimonio de Gogol; Una mujer sin importancia de Oscar Wilde; Padre de Augustre Strindberg; entre otros. Los directores y creadores mas reconocidos entonces eran Bernardo Romero Lozano, y Manuel Medina Mesa. Los principales actores y actrices de teleteatro fueron, Carlos Muñoz, Carmen de Lugo, Mónica Silva, Irma Roy, Eduardo Cuitiño, entre otros.

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La Telenovela

La telenovela nace en Colombia en la decada de los sesenta con las primeras producciones de melodrama en los cuales, inicialmente se hacían adaptaciones de novelas clásicas de la literatura, o se basaban en los radiolibretos ya existentes. En el melodrama se conjugaban historias de amplios sectores de la sociedad, con la mezcla de intrigas y prevenciones secretas, que desembocaban en un final feliz para los personajes principales, y tenían un toque de justicia que marcaría el devenir de cada personaje en la historia. Al inicio de la telenovela, las producciones eran realizadas por productoras privadas, los horarios no estaban establecidos y los tiempos por capítulo eran mucho mas cortos del que se manejo hoy en día.

El género fue evolucionando poco a poco, respondiendo a las formas de producción, los requerimientos del mercado y las tendencias y preferencias de los televidentes. En sus primeras producciones las telenovelas acogían temáticas que reflejaban realidades del país, que identificaban el melodrama con lo popular, esto hizo que la telenovela colombiana creara una identidad propia, que se diferenciaba fuertemente de las producciones venezolanas y mexicanas que mandaban la parada en latinoamérica. Aunque en los años setenta y ochenta estas telenovelas tuvieron grandes espacios en la televisión colombiana, el mismo estereotipo hegemónico de melodrama con personajes e historias recurrentes, generó el reto para la producción colombiana de airear las expectativas de los televidentes colombianos. Después de los setentas las telenovelas colonizaron las pantallas, así eran transmitidas diariamente y eran parte de la programación de diferentes franjas en el día.

Entre los setenta y ochentas se marcó una tendencia de la telenovela que marcaba el retorno del relato literario, pero ahora de carácter nacional, convertido en un producto de consumo televisivo. Así se adaptaron grandes obras de la literatura colombiana, que en formato de telenovela, fueron rápidamente acogidas por los televidentes. Obras como La mala hora de Gabriel García Márquez; La María de Jorge Isaacs; La Vorágine de José E. Rivera; entre otras fueron las de mayor audiencia. En los ochenta específicamente, la telenovela aborda otras dimensiones, incorporando lo cómico, lo irónico, mezclado con las identidades regionales del país. Producciones como Caballo Viejo, San Tropel y Gallito Ramírez, fueron algunas de las más representativas de esta época.


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telenovela mexicana




El Dramatizado

Este innovador género tiene sus inicios en los años setenta y es uno de los géneros televisivos mas importantes en la historia narrativa de la televisión colombiana. En formato de seriado de capítulos semanales de una hora, el dramatizado trataba temas novedosos, que a diferencia de las telenovelas, manejaba personajes mas reales y complejos, y una gran riqueza de situaciones que iban más allá de lo estereotípico de las telenovelas. Desde la adaptación de obras literarias colombianas y latinoamericanas, hasta el tratamiento de profundas problemáticas sociales, como la delincuencia, el narcotráfico, el secuestro, la corrupción, la pobreza, este género traspasó los límites narrativos de otros géneros y abrió la puerta a la controversia y la deliberación social, mezclado con una ficción que reflejaba fuertemente la realidad.

En la realización del género participó gran parte de los directores y guionistas más reconocidos de la televisión colombiana. Igualmente contó con la ayuda de extranjeros como Manoel Calos, libretista brasileño, y David Stivels, director argentino, quienes brindaron un gran aporte a la creatividad colombiana.

Sin duda, el desarrollo del dramatizado como género tuvo un fuerte efecto sobre otros géneros como la telenovela, indicando caminos para la innovación y el redireccionamiento creativo que tuvo este ultimo género en los años recientes. Aunque la acogida del dramatizado fue bastante bueno por el público televisivo, en los últimos años las producciones de este orden han sido pocas, al punto de casi desaparecer de la programación. El género quedó relegado y fue olvidado por los grandes productores y realizadores actuales. Entre los dramatizados que podemos recordar encontramos Cuando quiero llorar no lloro, más conocido por el público como Los victorinos; La estrategia del escorpión; Amar y vivir; El fiscal, entre muchos otros.

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La Comedia

La televisión colombiana no ha tenido una larga tradición de producción humorística, por lo menos no tan arraigada como otros países latinoamericanos como México, donde el humor popular ha sido bastante trabajado en las producciones televisivas. Sin embargo los programas de humor son los que m�s tiempo han durado en la televisión nacional, como es el caso de Sábados Felices que en formato de concurso, mezclado con sketches preparados por actores cómicos, acudía al chiste como forma de humor. Una gran diferencia se vislumbra entre los programas de humor colombiano y los de otros países, y es que mientras en otros países se alude a lo popular, al elemento tradicional e identitario del campo y los arraigos, el humor nacional ha tenido un toque muy urbano y más crítico.

Algunos estudiosos de la televisión colombiana como Germán Rey, encuentran cuatro momentos claves que marcaron giros en la comedia colombiana en televisión, iniciándose con las propuestas tempranas de comedias que mostraban cuadros costumbristas, ligado al contexto familiar y que con humor mostraban los cambios de la sociedad colombiana, este es el caso del popular programa conocido durante las décadas de los sesentas y setentas Yo y Tu, dirigido por la española Alicia del Carpio.

Un segundo momento es el del popular Don Chinche, mucho mas centrado en los aspectos pintorescos de la vida del barrio popular en Bogotá, era una comedia que trataba la dualidad de lo rural y lo urbano presentes en estos barrios capitalinos, que además hacía fuertes críticas mostrando preocupación por los problemas del país. Don Chinche interpretado por el actor Héctor Ulloa, tuvo su momento de más éxito durantes los años ochenta.

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Los Noticieros

El noticiero es tal vez uno de los espacios en televisión de mayor interés en el país, y si bien hay una amplia oferta de programas de noticias, durante muchos años, desde la llegada de la televisión hasta la entrada de los años ochenta, los noticieros siguieron el formato de los informativos radiales, sin contar con una identidad propia, ni aprovechaban las ventajas de lo visual para las emisiones. Esto debido esencialmente a la intervención estatal en la asignación de los espacios de noticias, organizadas en torno a las fuerzas políticas del país, si embargo la participación de distintas opiniones políticas garantizaba la diversidad de puntos de vista y el pluralismo informativo. Algunos de esos noticieros de la época fueron el Noticiero de Punch, TvHoy , Noticieron 24 Horas , entre otros, algunos de conservadores y otros liberales.

Para los años ochenta el programa de noticias fue adquiriendo poco a poco más identidad y salieron al aire otros espacios como el Noticiero Criptón, Noticias 1, El noticiero de las 7 y más, que presentaban nuevos formatos informativos, y dan mayor centralidad a los presentadores teniendo más versatilidad.

Con la llegada de los canales privados se consolidan los Noticieros Caracol y RCN, que apelando a los avances tecnológicos y a las nuevas propuestas audiovisuales toman mas fuerza y variación, quitando lo esquemático de los antiguos telediarios. El carácter privado de los canales abre las puertas a la experimentación y mayor autonomía que consolida la estructuración de los sistemas informativos de forma más completa y compleja, aunque han sido criticados fuertemente por la ausencia de contexto, el excesivo espacio y mezcla con el espacio de la farándula y una ligereza en el análisis de las noticias. A cada momento surgen nuevas propuestas y formatos que enriquecen el panorama noticioso de la televisión colombiana, esto alimenta igualmente el pluralismo informativo que ha caracterizado el sistema de noticias en televisión en el país.


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noticiero colombiano